miércoles, 1 de diciembre de 2010

Obispos de plástico

Obispos de plástico

A mi amigo Nacher, que hoy cumple años.

Hoy es día uno de diciembre. Un día cualquiera para muchos, por ejemplo, es el aniversario del disco “Thriller”, que tiene ya veintiocho inviernos, también de gira, pero entre las ratas de los barcos llega en 1347 a Europa la peste negra. Casualidades, la segunda pandemia más importante de la historia también fue reconocida en 1981 como primer caso. El SIDA, el cruel virus que se transmite de amores en amores desde entonces nos inquieta.

El SIDA es el suegro malvado que te impide ver a tu novia si no es a escondidas y con la incomodidad de tirarle piedras a la ventana del cariño. Es ese muro de impaciencia que puedes tocar mientras se va haciendo más fuerte mientras tú te desmoronas, y que se acurruca rompiendo con tus defensas y soplando las velas de tu sistema inmunológico. (Dale a "Leer más..." para seguir leyendo este artículo)

Son veinticinco millones de muertos, pero son más vidas destrozadas, las vidas de alrededor, veinticinco millones de muertos son veinticinco millones de madres rotas, veinticinco millones de padres que se han desangrado sin que de su piel saliera ni una gota y vaya usted a saber cuantos millones de hermanos y hermanas que se rompen todas las mañanas, y todavía hay gente que protesta contra el uso del condón.

El SIDA es evitable, y además de la virginidad hay un método prácticamente infalible que es el preservativo. Comprendo que la virginidad es todavía mejor, pero asco de nosotros que nos queremos y tenemos la cabeza lo suficientemente en su sitio como para saber que quererse es sano. Asco de nosotros que no nos queremos como hermanos. Asco de mí, que hay veces que lo necesito incluso.

Lástima de todos nosotros los seres humanos que nos queremos como animales con una media de una vez por semana, creo, y disfrutamos del placer que da quererse como lo más impuro que haya pisado la faz de la tierra. Millones de muertos son muchos muertos, y aunque lo intentan sobradamente y no lo hacen con mala intención; no vale con decir “ego te absolvo”. Me resulta cínico que se perdone al que muere de SIDA y se condene al preservativo. Me da asco, de hecho. Es el “Bueno, ¿Qué le vamos a hacer?” más contradictorio de la religión que me enseña a amar y después a comérmelo a raciones.

Manuel Fraga dice que no se ha puesto un condón en su vida, tiene cinco hijos. Conclusión: O es nenuco, o sinceramente, a riesgo de que no me absolvan de mis pecados, de una posible fritura en la eternidad y de un descabellado desplante, lo siento mucho, señor, por usted y por su mujer, que es una santa, no cabe duda. 




Fernando Camacho








más Fernan en http://unbohemioensevillaeste.blogspot.com/

10 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Sois un ejemplo de democracia y libertad de expresión. (fin de la ironía)

Anónimo dijo...

Por cierto, creo que la palabra que buscabas era "eunuco", aunque en cualquier caso, no es válida, a la vista de que tiene 5 hijos.
Un poquito de cultura no vendría mal antes de empezar a opinar.

No Me Ralles dijo...

Aquí Fernan. No, he querido decir nenuco, con todas las letras, decir eunuco hubiera supuesto darle
una pedantería que no me gusta. En cuanto a la cultura, algunos hemos estudiado griego y sabemos incluso qué significa, así que haz el favor de no decir semejante cosa. Lo que he querido decir es que si no ha usado condón y ha tenido sólo cinco hijos ha practicado muy poco sexo. En resumidas cuentas, me he metido con este señor. No era un calificativo agradable. No pienses bien de mi intención.

En cuanto a tu ironía, que no es ni muy buena, ni muy aguda, estás invitado a escribirnos al correo "nomeralles.radiopolis@gmail.com" para publicar aquí tu artículo. Carlos, el jefe, está bastante harto de decirlo. Solamente tiene que estar bien escrito, cosa que a vista de tu capacidad de entenderme, lo veo difícil. Para tu información, estamos contactando con gente de partidos políticos que en mi caso no me gustan y tengo la satisfacción de decirte que las relaciones son buenas y que nos están tratando bien. Melina Corbacho, por ejemplo, e Irene María González Fernández me han prometido un artículo en calidad de Relaciones Públicas, y no son precísamente de mi ideología.

Por otro lado, Juan, que tampoco comparte mi ideología va a publicar dentro de poco, si no lo ha hecho ya un artículo y Gonzalo Gragera, a quien puedes leer en el artículo de la III República ha participado en el último programa.

Y lo de tu artículo, no te lo tomes como una invitación, sino como un desafío, pues cuando lo vea lo criticaré si te identificas.

Te trataría de usted, pero para eso ambos tendríamos que ser unos caballeros, o en su caso una dama, y yo me conozco demasiado, pues siempre estoy conmigo.

Un saludo.

Anónimo dijo...

La ironía se debe a lo poco que ha tardado en borrar el primer comentario que puse, en un alarde de democracia y libertad de expresión. No pretendía que fuese ni fina, ni aguda. Pretendía que fuese clara.

Al igual que tampoco pretendía escribir un artículo, sino que pretendía contestar a la sarta de tonterías que dice en el suyo, fruto de la desinformación, sin ninguna duda.

Sobre lo del artículo, no creo que escriba nunca nada aquí, a la vista de que no sois los adalides del estado de derecho que vendeis ser, dado que en cuanto he dicho cuatro cosas que no le han gustado, me ha borrado usted bastante pronto.

Sobre lo de la pedantería, creo que huelga decir nada, pues según parece, le resulta muy pedante decir eunuco, pero no se lo parece decir algo como obispos de plástico, cosa, sin duda, mucho más pedante.

Ah, y mi nombre es Felipe Benigno, amigo muy personal de Gonzalo Gragera, para servirle y debatir con usted cuando lo desee, siempre que, obviamente, haya respeto por las opiniones que son contrarias a las de uno, cosa que veo que aquí no se lleva.

Notará que yo sí le he tratado de usted, pues es la forma que la gente educada tiene de referirse a los demás cuando se trata de desconocidos, aunque la persona referida demuestre no tener ni una pizca de educación.

Un saludo.

Unknown dijo...

Aquí Fernan.

No, no te voy a tratar de usted. Me has llamado inculto. Y no, no me gusta la pedantería. Te repito, respeto todas las opiniones, pero tú has puesto que digo mentiras y que soy un inculto, no esperes otra cosa.

No haces falta que me sirvas, no te preocupes ni te ofrezcas. Si no nos quieres escribir allá tú, pero tienes la ventana abierta y respetaríamos lo que escribieses. Dices que no somos democráticos, pero cuando te damos la mano eres tú quién no la coges, muy a diferencia de otros amigos y amigas que si colaboran con nosotros.

La sarte de tonterías son 25 millones de personas contagiadas de SIDA, tú verás lo que es una tontería y lo que no.

No hemos borrado ningún comentario, por lo menos yo no. De todas maneras, preguntaré a mis compañeros si lo han hecho ellos. Es más, extrañamente, pone que el comentario es de nuestro amigo Gragera.

Sobra decir que no soy educado, ni fino, sino claro;¡coño! ¡como tu ironía! Cada uno tiene su manera de escribir, la mía es esta,podrás observar que no soy amigo de lo grandilocuente ni de la pedantería, cosa de la que haces gala. Llámame vulgar, pero es que a mí me gusta utilizar palabras que suelo usar porque, en mi opinión, que siempre es la mía, así hago más fácil la lectura, pero mis palabras no carecen de contenido, a diferencia de tu laxo comentario que no ha llevado a ninguna parte salvo a esta pedante conversación de la que no voy a presumir en un futuro.

Cuando retires lo de inculto, la sarta de mentiras y el desconocimiento, me comprometo a tenerte en cuenta a la hora de debatir seriamente.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Habeis vuelto a eliminarme un comentario, por lo tanto, se acabó la conversación por mi parte.

Un saludo.

Carlos Campanario dijo...

Soy Carlos, director de No Me Ralles, veo interrumpidas mis breves vacaciones sin internet y exclusivamente para dormir y comer porque me ha llamado Ignacio, encargado de la gestión del blog, muy alarmado ante la posibilidad de que alguien haya podido borrar un comentario.

Pongo personalmente la mano en el fuego por cada uno de los miembros coordinadores de No Me Ralles, entre los que se incluye Fernan, porque estoy convencido de que ninguno de ellos censuraría ninguna opinión. Sobre todo Fernan, al que le encanta discutir, dudo muchísimo de que borrase el comentario.

Pido perdón en nombre del programa a la persona afectada si ha habido un fallo técnico. Sé que ocurren porque a mí tampoco se me han publicado algunos comentarios que he hecho, por un problema en el diseño de la verificación visual de nuestro blog.

Por otra parte, garantizo que desde No Me Ralles todos los miembros coordinadores lo que buscamos es precisamente garantizar y fomentar la libertad de expresión como sostén del progreso y de la democracia, por eso es imposible que la gente que lucha por eso caiga en lo contrario. Invito al afectado a que vuelva a publicar su comentario.

Saludos desde Granada, llevaré fotos a mi vuelta. Carlos.

Manuel Serrano González dijo...

Muy buen artículo por primera vez alguien se da cuenta de las familias afectadas y no solo de las personas que tienen la enfermedad. Eso si hay otras maneras de coger el virus como la vía parenteral y de madre a hijo. Aunque como bien reflejas la mayor parte de los afectado es por el contacto sexual. Seguid así!

Unknown dijo...

gracias por la aportación.