Artículo de Gonzalo Sola.
-Por favor, un sacerdote.
-Los hijos de puta cómo tú, por merecer, no merecen ni un cura.
Éstas palabras forman parte de los hechos probados de la sentencia relativa al secuestro y asesinato de dos jóvenes por parte del aparato político del gobierno hace 23 años. Sentencia ratificada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos el pasado 2 de noviembre. Es el famoso caso Lasa y Zabala, apellidos de los asesinados.
La sentencia, en sus hechos probados dice así:
Lasa y Zabala fueron secuestrados y torturados en el Palacio de la Cumbre, de San Sebastián, antigua sede de la Delegación del Gobierno y que después de muertos (…)
Los cuerpos de Joxe Lasa y Joxian Zabala, sin ropa, aún amordazados y con unas vendas fueron arrojados a una fosa que sus autores habían preparado y los cubrieron con tierra y más de 50 kilos de cal viva con el fin de que sus restos desapareciesen…
No, no es una novela negra. Tampoco es ciencia ficción. Es uno de los puntos más negros de nuestra democracia. Acaecido durante el gobierno de Felipe González cuya responsabilidad es más que patente pues, a causa del terrorismo de estado el Ministro del Interior, el Secretario de Estado por la seguridad y el comandante de la Guardia Civil de su gobierno fueron condenados a penas de cárcel.
Lo curioso, es que más de 12 años después de declarar ante el Supremo, Felipe González, en la entrevista concedida hace varios domingos a El País cambiase su postura y asegurase no saber si hizo lo correcto al no volar la cúpula de ETA cuando tuvo oportunidad. Parece paradójico que en el 98 declarase ante el TS que no hay pruebas ni las habrá sobre los GAL. También resulta incomprensible que este hombre, si así puede llamársele, todavía no haya pedido perdón. Tampoco nadie del PSOE, que fue el partido del Gobierno y por tanto responsable, según la justicia, de ciertos actos de terrorismo de Estado.
Parece ser que a principios de los 80 la progresía socialista, al menos parte de ésta, cambió la chaqueta de pana por la pistola saludando la llegada de un Estado represivo que lucha de tú a tú con mercenarios frente a ETA. A mí me recuerda a un Estado estalinista o fascista.
Por cierto, Zabala y Lasa, según dicen los hechos probados de la sentencia, fueron asesinado de rodillas dentro del foso con un disparo por la espalda a cañón tocante.
Nadie sabe nada acerca de los GAL, da lástima esperar a pasar las décadas sin que estos hechos sean notoriamente conocidos por cada ciudadano de éste país, pues posiblemente influiría en el voto de muchos.
Quizás González necesita el cura que Lasa y Zabala no tuvieron para confesar sus pecados. Eso sí, mientras lo sopesa, seguirá formando parte del Consejo de Estado de nuestro país, y por tanto de todos los españoles.
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