Artículo de opinión de Gonzalo Sola:
No sé qué puta mierda pasa en este país. No logro comprender la actitud de la sociedad civil, de la juventud. Nuestra actitud. Mi actitud. Estamos siendo testigos del mayor robo posible. La archiconocida película de Newman El golpe podría cambiar de argumento y utilizar nuestro día día.
Sí, nos están robando nuestras oportunidades. Están oscureciendo nuestro futuro. En mi opinión, no se trata de reducir la cuestión a las políticas neoliberales o socialdemócratas. Ambas me la sudan, no creo en ninguna. Todas están dirigidas por hijos de puta a los que se la traemos floja. (Dale a "Leer más..." para seguir leyendo este artículo)
Nadie da un duro por nosotros. Nuestra educadora y modelo a seguir es Belén Esteban, la cual nos perdona la vida a cada frase que dice. Nuestro ejemplo es Física o Química o El internado. Eso es cultura, esos son los paradigmas a seguir de todo niño de 13 años que tiene 18 cuentas en redes sociales, es obeso porque no ha jugado en la calle en su puta vida, no es capaz de escribir una frase completa (sujeto + verbo + complemento) y sólo desea ser mayor de edad para ir a un programa de mierda a ver a quién se folla y salir en Telecinco. Multipliquen esa descripción por miles de niños españoles, reflexionen y se darán cuenta de lo que dicen estas líneas.
No llego a entender qué es lo que está pasando en este país para que no se haya llevado a cabo una revolución cívica ante esta situación. No logro entender como ninguno hemos sido capaz de levantarnos, alzar la voz o dar un golpe sobre la mesa y tratar de redirigir nuestro rumbo. Eso que llaman democracia no puede significar que estemos dirigidos por Aídos o Cospedales. No hay derecho a ello.
Nuestro futuro está muy negro. Las vamos a pasar putas para salir de esta mierda porque nos están robando nuestro futuro, se están quedando con partes de nuestras vidas. Ni grado, ni doble grado ni sus muertos.
Señores, dense prisa. No pierdan un momento. Levántense, hagan de la sociedad civil una sociedad incómoda de controlar. Peguen más voces que nunca en las botellonas, beban más que nunca, molesten, no se adscriban a ningún movimiento político que nos está llevando a este agujero, no voten, no usen eufemismos al hablar y llamen a las cosas por su nombre, dejen de ser políticamente correctos, salgan del rebaño y conviértanse en pastores de los hijos de putas de ahí arriba. Dróguense más que nunca. Hagan pensar a esos cabrones que somos unos descerebrados, pero mientras tanto háganlo formándose. Estudien, oigan, hablen, dialoguen, lean. Es el único camino a la libertad. A nosotros nos ha tocado vivir la libertad desde la formación si es que se quiere ser libre. No dejen de formarse. No dejen de pensar. Mientras tanto hemos de dar por culo. Nuestro futuro será negro, pero nuestro presente somos cada uno de nosotros. En estos momentos, ahora, ya. Pero piensen…
domingo, 28 de noviembre de 2010
"Nos vamos al carajo"
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6 comentarios:
Estoy de acuerdo contigo Gonzalo, lo peor que puede hacer la juventud, sea cual sea, y este donde este es aborregarse y dejar que la dirijan. ¿Si nosotros somo el futuro por que no podemos tomar las riendas de nuestras propias vidas y decidir que queremos hacer con ellas?
Por supuesto, todo esto, como tú bien dices, desde la formación y el pensamiento crítico y destructivo, destructivo, pues la juventud tiene ese carácter transgresor que debe acabar con los viejos tópicos y estereotipos e imponer unos nuevos y propios para que las generaciones futuras puedan romperlos.
Lo que estáis diciendo me recuerda completamente a Tyler Durden en "El Club de la Lucha" (pedazo de película, por cierto)
Proyecto Mayhem ya !!!
No creo que sea este tipo de formas y de expresión de lenguaje el mecanismo más adecuado para denunciar la falta de coherencia y sensatez en la población joven.Escrito en otro estilo resultaría mucho más convincente -consejo personal-.Hay que saber diferenciar entre lo transgesor y lo agresivo.
Por último,no creo en la España que mi tocayo describe.Es cierto que existe;pero esa existencia no justifica su mayoría.
Totalmente de acuerdo contigo G. Sola. G. Gragera, como tu bien dices no niegas la existencia de lo que hay, de nada vale creer o dejar de creer en ello no es un dogma religioso. Si hacemos lo que creo que has dicho, de saber que existe y no creer en ella, es decir, renegar de la misma, caemos en el pozo negro de la mediocridad y el conformismo.
Yo sólo digo que esta juventud,aquí descrita,existe.Pero que exista no es sinónimo de que abunde.La minoría son ellos,no nosotros.
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