martes, 23 de noviembre de 2010

Ana Abade opina sobre el Sahara

Posiblemente la colaboradora con la voz mas sexual (digo bien, sexual, no sensual, sexual) de nuestro programa opina sobre un tema de candente actualidad como es el conflicto del Sahara. Ana Abade pionera en "No me ralles" participa en el programa desde sus comienzos y ahora nos hace su primera aportación en el nuevo blog. Esperamos les guste:

¿Realmente que sabemos del Sáhara? Que el calima que nos llega a nuestras islas es por culpa de las tormentas de arena de su desierto; que desde él zarpan cientos de pateras cargadas de ilusiones que se ahogan en el océano; que de sus caladeros no regulados España se aprovecha de una pesca gratuita y que por casi no se muere una mujer llamada Aminetou en el aeropuerto de Lanzarote… ¿pero qué sabemos de ese pueblo que un día fue español y que dejamos abandonado a su suerte?

Evidentemente cualquier persona de nuestra generación que haya estudiado Historia de España sabrá lo que es la Marcha Verde, pero mucho de nosotros no alcanzamos a comprender la trascendencia histórica de ese momento ni qué sucedió exactamente después de que España renunciara a auxiliar a su pueblo por el simple hecho de no iniciar un conflicto con Marruecos que por cierto, estaba secundado por Estados Unidos.

A continuación les ofrezco un breve resumen sobre qué ha estado sucediendo estos años. Para nada pretendo imponer mis juicios de valor ni parecer xenófoba, sino hacer entender con palabras claras un conflicto al que siempre le hemos dado la espalda.

Todo comienza cuando la ONU reconoce en 1975 el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación cuando éste era una colonia española (completamente comprensible y legítimo)… ¿Qué hace Marruecos? ¡Invadir el Sáhara y matar a diestro y siniestro para “liberar al pueblo saharaui del yugo colonizador”! Mientras tanto a Franco le quedaban 2 telediarios y no estábamos nosotros como para defender a un pueblo que desde siempre habíamos descuidado, así que optamos por la opción más fácil: dos tercios del territorio para Marruecos y el tercio sur restante para Mauritania (que también estaba metida en el embrollo)

Ante esta situación de impotencia (imagínense cómo puede que el país que antes te colonizaba se vaya y que encima te venda al mejor postor sin que tú como ciudadano no puedas elegir el destino de tu propia tierra) se crea al Frente Polisario. Este grupo violento que nace a raíz de los abusos de Hassan II comienza una guerra apoyada por Argelia y finalmente consiguen echar a los mauritanos del Sáhara, porque la verdad, nunca pintaron nada ahí… Pero lo cierto es que el Frente jamás consiguió plantarle cara a Marruecos, que a su vez torturaba a la población y usaban bombas de gas y Napalm (al más puro estilo de la Guerra de Vietnam). Sólo tuvieron dos opciones: quedarse para ser víctima de un genocidio en toda regla o irse a vivir a un campamento de refugiados como el de Tinduf a kilómetros de la civilización y donde sólo hay arena y tierra infértil alrededor…Así que la única solución que le quedó al pueblo saharaui fue huir al interior del desierto lejos de sus pueblos, de sus hogares.

Mientras tanto la ONU (que parece tonta pero de eso no tiene ni un pelo) dijo: “Marruecos, ¡pero si tu ibas a liberar a este pueblo!, ¿Cómo es que haces esto?... Venga, te dejo quedarte un poco más hasta que restaures la paz en la zona y ya no esté el Frente Polisario y después convocas elecciones para ver que quiere el pueblo saharaui a todas estas, ¿sí? =)” Y Marruecos, que tampoco peca de tonto, inició una política de “repoblación del Sáhara”; es decir, llevaron a marroquíes a la zona para que se mezclaran con los propios saharauis y para mantener a estos últimos más controlados… Así llevan más de 30 años: invadiendo silenciosamente, callando a palizas, matando a tiros a los insurgentes y retrasando unas elecciones legítimas simplemente porque la población del Sáhara no está censada y no se pueden hacer unos comicios con seguridad democrática…

Y así lleva España 30 años también, eludiendo su responsabilidad como antigua colonia, como potencia europea y como vecinos sensatos. Debería ser España (y la ONU también, pero esta ya me demostró que está podrida por dentro y que poco puede hacer) la que garantizara los derechos humanos de los saharauis por el simple hecho de que hasta hace tan sólo tres décadas eran tan ciudadanos españoles como los canarios, andaluces o madrileños.

No hay peor ciego que aquel que no quiere ver, dice nuestro refranero. ¡Cuánta razón en una sola frase hecha! Nuestra falta de interés por este asunto ha sido cómplice de la miseria de nuestros hermanos. Sin embargo, algo ha cambiado recientemente. Ya sí queremos ver… ya demandamos saber que está haciendo Marruecos estos días y por qué no dejan entrar a periodistas españoles. Ya son numerosos los estados del Tuenti o del Facebook apoyando al Sáhara… y si esto es así a pie de calle, ¿Qué hace usted señora ministra de Asuntos Exteriores Trinidad Jiménez en Bolivia haciéndole la pelota al perro más fiel de Chávez? Vuelva usted a su país y haga lo que ningún dirigente europeo se ha atrevido a hacer aún. Tiene en su mano la oportunidad de oro para pedir explicaciones e iniciar las acciones oportunas para que este abuso cese… Pedía usted a Mohammed VI hace dos días que se “restaurara la normalidad”, pero lamento, señora Ministra que si la normalidad es que esa gente tenga que seguir viviendo en campos de refugiados en condiciones infrahumanas, no va a ser suficiente…

Al menos espero que esta vez no.

Ana Abade

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